(06-10-2013)
¿Era feliz?
Esas son
las dos palabras en las que pienso ahora a mis 23 años.
De niño
recuerdo que me divertía jugando con los cochecitos y canicas que me compraba
mi madre, cada día un cochecito nuevo y yo saltaba de emoción, jugar con ellos
creo que me hacía feliz.
Mis
primeros cumpleaños los recuerdo sólo por fotos, una piñata en el aire sujetada
por un pequeño hilo, pero vamos, en aquellos días nadie lo notaba. Varios niños
aplaudían a uno del centro, con un trajecito rojo y con algunas rayas, en esa foto
se reía, al igual que todos, parecía feliz…
